miércoles, 19 de mayo de 2010

Clasica a los lagos 2010: Puerto lagos de covadonga


si pinchais en las imagenes se hacen mas grandes.

Especificaciones: carretera ancha y con señalización hasta el santuario que, aunque luego se estrecha desapareciendo dicha señalización, no deja de hallarse en muy buen estado. Las sombras tapan totalmente nuestra ruta en los primeros kilómetros para ir abriendo paso posteriormente a la vegetación de montaña. El tráfico es muy abundante los fines de semana y se necesita suerte para conseguir coronar sin que la niebla haga acto de presencia y nos prive de un espectáculo grandioso.

Desde la rotonda indica donde tomamos dirección al santuario la carretera se va inclinando suavemente, sin que apenas pueda alcanzar la consideración de falso llano en ese primer tramo a través de pequeños núcleos de población repleto de bares y tiendas de recuerdo. Cuando pasamos por una especie de pórtico de parque empieza nuestro desafió. Al llegar a la altura de la santina, miraremos hacia lo alto u nos encomendaremos a su protección para que nos acompañe en los próximos kilómetros en las que la dureza apenas si nos va a dar tregua. Tras alguna curva por encima del 10% afrontaremos un trazado rectilíneo a la derecha del encajonado valle para, tras superar un pequeño puente, nos encontraremos con una serie de curvas, varias de ellas de herradura y con rampas de gran dificultad. La sombra de esa zona inicial nos impide ver lo que nos aguarda un poco mas arriba. Cuando por fin divisamos, aun algo mas lejos, la temible recta de la huesera, nuestro pedaleo se va haciendo imperceptiblemente mas y mas lento, y es que el miedo que provoca a los aficionados el simple hecho de escuchar ese nombre, hace que nuestras piernas obedezcan a una orden de calma y tranquilidad que el cerebro les envía con urgencia. Los 800m de esa fatídica recta apenas bajan del 12% llegando a un máximo del 15%. Y lo peor no es eso, sino que cuando llegas al parking de cañavales al final de la recta, la pendiente parece no querer rendirse y pretende dar con nuestros huesos en el asfalto. Todavía nos quedan casi dos kilómetros hasta alcanzar un collado que nos va a permitir un breve reposo antes de enfrentarnos a las rampas del no menos conocido mirador de la reina. Poco más de un kilómetro, que se nos hace eterno, mas tarde coronamos un primer alto que da a un breve descenso de unos centenares de metros con curva de herradura a la derecha, que nos va hacer pensar inmediatamente en lo que nos vamos a encontrar cuando bajemos en sentido contrario. De nuevo las rampas se oponen a nuestro pedaleo durante otros dos kilómetros, en los que el barranco a la derecha y las praderas se alternan con peñas rocosas entretienen nuestro pensamiento que solo va centrado en una cosa: terminar de sufrir cuanto antes. En otro alto en el que dejamos a la derecha el refugio de vegarredonda damos por fin vista al lago de enol. A la altura del agua dejamos a la izquierda la entrada a lago ercina y ya solo nos queda el tramo final de reciente factura. Aquí habremos finalizado este gran reto, gozaremos del entorno que nos rodeo y en la bajada habrá que tener especial cuidado, ya que una caída en las rampas de este coloso que tanto nos ha costado vencer, empañaría nuestro gran día.




INFORMACION SACADA DE http://www.altimetrias.com/

No hay comentarios:

Publicar un comentario